Restaurantes vs Niños
Hace unas semanas en el Magazine de El Mundo leí un artículo sobre la polémica desatada (bueno, ya son ganas de desatar, con la de cosas serias que hay para polemizar) pero bueno, a lo que vamos, la polémica venía a raíz de que el restaurante Style de Bilbao había prohibido la entrada de niños. Varias asociaciones de padres de familias numerosas montaron en cólera e interpusieron una denuncia que no llegó a nada ya que el restaurante se agarró a la ley de derecho de admisión.
Y es que veamos, pongámonos en situación, estás con tu pareja en un restaurante de lo más “in”, de los que tienes que vender a tu madre para que te reserven mesa además de ser caro de narices. Llegas con tu costilla con la idea de pasar una velada romántica, pedir ensalada de berros con virutas de foie, “pato a la orange” y regarlo todo con un vinito de los que se huele el corcho, se mira la copa al trasluz y se cata haciendo gestos parecidos a las gárgaras.
Sigo, que me desvío del tema.
En éstas estás cuando te das cuenta que en la mesa de al lado te ha tocado una pareja “hapy-hapy” con tres encantadores churumbeles, pongamos que de 8, 6 y 4 años, y cuando vas por los aperitivos de ibéricos, tu pequeño vecino de mesa de 4 años decide que ya está bien de estar sentado y calladito que estonohayquienloaguante y se levanta dando grititos, corretea, tira a su paso varias sillas, entre ellas la que reposaba tu bolso beige clarito de ante y mientras tu maldices “para tus adentros” a la madre que lo parió, ves como ésta y su señor esposo están tan panchos como si no conocieran de nada a la endiablada criaturita.
Si tienes un día bueno te limitas a poner cara de perro, si tienes un día de hormonas revolucionadas amenazarás al niño “por lo bajini” con cortarle las cuerdas vocales y cercenarle piernas , si has tenido una semana de perros y este es tu momento zen seguro que te diriges a los papis para hacerles saber con mucha educación lo que piensas de ellos y del cabroncete de su hijo. Y lo que seguramente te contestarán será: “pero qué quieres, si son niños…”
Y tienen toda la razón, son niños, y los niños hacen de niños, es decir, el bestia, conste que hablo con conocimiento de causa, y la culpa a mi entender no es de los niños, la culpa es de los padres. ¿A quién se le ocurre llevar a niños pequeños a restaurantes “de postín” o simplemente restaurantes tranquilos? Y no digo que no haya que sacar a los niños y tenerlos solamente en los parques o en casa, yo recuerdo ir desde bien pequeña a restaurantes con mis padres los fines de semana, pero es que a mi no me permitían levantarme a hacer el indio a no ser que el sitio fuera apropiado para eso, además de que no me llevaban a restaurantes de según qué tipo. Y seguro que los hiperactivos de mis hermanos intentaban hacer de las suyas, pero mi padre levantaba un ceja a la primera tontería y no había más que decir. Ahora esto no ocurre, los niños muchas veces están más consentidos y son más maleducados por nuestra culpa, con la excusa de que “son niños” les dejamos hacer lo que les plazca y eso es una falta de respeto total hacia los demás que no tienen ninguna culpa de que nuestra filosofía de vida sea “deja al niño que sea espontáneo, joda a quien joda”.
Y como nadie nace enseñado, hay que llevarlos a restaurantes, claro que sí, para que aprendan a comportarse, pero precisamente como son niños hay que irse bien preparado para la ocasión, cuadernos con pinturas, juguetitos, puzles, cuentos, lo que sea que les entretenga en las largas esperas entre plato y plato o en la sobremesa, o buscar sitios con terraza o espacios donde se puedan entretener sin molestar a nadie. Por no hablar de los cada vez más numerosos restaurantes y cafeterías “kids-friendly” que los hay, como os enumeramos en nuestra “Guía de sitios para ir con niños”
Así que mi conclusión es que pagan justos por pecadores, si no hubiera padres desconsiderados no harían falta prohibiciones, porque seguramente habrá niños muy bien educados que podrían ir a ese restaurante sin problema. Y me descojono de las asociaciones de padres de familias numerosas que pusieron la denuncia al elitista Style de Bilbao. Anda que no hay sitios allí con bulla y jolgorio para poder ir con tus 9 criaturas a que coman como reyes cocotxas, txangurro y pintxos mientras corretean y gritan “Patxi, lánzame esa pelota pues”.
Publicado en Novedades por Nuria













Mira, me ha encantado tu nuevo post Nuria, no puedo estar más de acuerdo.
Hace unos meses salió la misma polémica en Londres, (en spain vamos retardados hasta en crear polémicas)
Si, primero: la culpa es de los padres y segundo, me parece muy bien que los niños se adapten a todo tipo de circunstancias, situaciones y o lugares, pero hay sitios que no. Un restaurante tipo el Style no es adecuado para niños.
Y los talibanes de la asociación de padres de familias numerosas, son eso, talibanes.
pd. Y mira que yo soy de llevarme a mis sobris a todo tipo de cocktails e inauguraciones (5 y 8 años) y gracias a que los amenazo con que les voy a hacer tragar la escobilla del water se comportan. Ala, que me denuncien. Pero a su favor decir que mis sobris son chavalitos que incluso en el Style darÃan una lección a mucho urbanita fashion de como comportarse en una mesa.
by: Tomasa, oct 27th at 12:17 pm
No puedo estar más de acuerdo….y eso que tengo un enano de 19 meses al que me llevo (nos llevamos) a todas partes, restaurantes incluídos…pero los de comer churrasco con la mano y no en los que como el vino y el plato son un % inconfesable de tu nómina…vas con tu pareja, pa’que el enano no quiera guarrear la copa y dejarte el espumoso lleno de barquitos……..y claro….ir provisto de “añadidos” pequeñitos es fundamental….mi enano con una chuletilla de cordero ya lo goza y se entretiene una hora…pero otros no…y si los que viven el momento zen son los padres de los 3 churumbeles de 9 6 y 3 años que como dices hacen el indio hasta parecer que estás viendo piratas del caribe en directo…no hay quién lo aguante…
by: ru, oct 27th at 2:00 pm
Yo también estoy de acuerdo contigo. Totalmente. Me parece muy triste que se tenga que prohibir, pero también me parece increible que haya quienes lleven a sus hijos a sitios asÅ o asá y pasen de todo.
Si me voy de cena con mi marido en plan romántico o a dejarme un pastuz, no me apetece tener que aguantar a los niños de los demás. Ojo, y digo aguantar, porque hay niños que no se cantean y a esos no hay que aguantarlos sino disfrutarlos. ESOS no me molestan. En absoluto.
El problema son los padres que no tienen dos dedos de frente. Mis hijas son porculeras a tope… irse de compras con ellas es una experiencia religiosa (y no será porque no lo he hecho con ellas) y marchar a comer sólo lo puedo hacer en según que sitios. A mà me hacen pasar muchos apuros porque no soporto que molesten a los demás y que incordien. No me gusta que me lo hagan a mÃ, asà que no lo hago. Pero la experiencia suele ser agotadora. Vamos pocas veces por ahà (salvo a la cafeterÃa de debajo de casa que es kid friendly y aún asÃ… estamos media hora) y si elijo un restaurante para ir con ellas me suelo decantar por Vips o similares porque ahà sabes que está todo el mundo igual. Pero llevármelas a un sitio de postÃn ¿¿¿¿creéis que estoy loca????? ¡¡¡Ni hablar!!!
by: Walewska, oct 27th at 5:52 pm
Está claro que hay niños y niños, pero los responsables son los padres, siempre. Y otra cosa, es cierto, no todos los sitios son adecuados para niños, eso es así, y no pasa nada, pillas canguro y vas, ya está, que hay tiempo para todo…
by: Accidentalmente, oct 27th at 7:25 pm
Yo no llevaría a mi hijo a un sitio de esos, pero tampoco se puede pretender que los niños maduren a los 3 años.Los niños son niños y nosostros pensamos que cuando nuestros padres nos llevaban a un restaurante nos portabamos bien, pero igual eramos mas mayores de lo que pensamos porque antes lo padres no te llevaban a cenar, se iban ello, a ti te dejaban jugando y haciendo el bruto, con la abuela,en la calle o como fuera. Los niños teniamos mucho tiempo para hacer el bruto, jugar, saltar y demás, ahora le pedimos a nuestros hijos que se comporten como adultos a los 3 años y pretendemos que estén todo el dia quietos y sentados en el colegio, quietos y sentados en las extraescolares, diligentes en el camino de vuelta a casa y calliditos y sin desordenar en la llegada a casa y si te vas a cenar, manten el tipo sin cantearte hasta la noche. imposible.
by: b, oct 27th at 9:24 pm